Picamos la cebolleta finita y la pochamos en un chorrito de aceite. Cuando esté lista le añadimos el bacalao desmigado. Recordar que para una preparación óptima el bacalao debe estar desalado, si no lo está podemos dejarlo sumergido durante una noche en agua, cuando lo escurrimos eliminamos gran parte de la sal que contiene.
Cuando ya esté hecho debe quedar jugoso, por ello no nos debemos pasar de cocción. Es entonces cuando le añadimos las patatas paja, que de no disponer de unas ya preparadas las podemso hacer nosotros cortándolas en trocitos pequeños y friéndolas previamente.
Dependiendo del contenido de sal del bacalao, rectificaremos su sabor con sal o no añadiremos más. Batimos los huevos, sin necesidad de que queden de forma homogénea y los añadimos a la sartén. Donde los removeremos para evitar que se peguen.
Si queremos una textura más jugosa podemos añadir un chorrito de leche a la sartén, removemos y añadimos el perejil picado para terminar.
Tartar de atún rojo Tartar de atún rojo
Si queremos preparar un plato para una ocasión especial, el tartar es una opción muy indicada, ya que además de contar con un sabor con mucho carácter, por su vistoso emplatado hace que podamos empezar a comernoslo con la mirada.
Cebollas rellenas de bonito Cebollas rellenas de bonito
Las cebollas rellenas son hoy en día uno de los platos más conocidos de la cocina asturiana y en particular del pueblo de L’Entregu. Poco a poco su fama se fue extendiendo por el pueblo hasta hoy en día, en que se hace todos los años una fiesta gastronómica en su honor en torno al 30 de noviembre en esta localidad. Su relleno puede variar, aunque los más comunes son de carne picada o de bonito en conserva. Por esta última modalidad me he decantado para estrenar esta preparación en el blog. No olvidéis comprar pan, pues la salsa, después de una cocción de dos horas, está de rechupete.
Codornices a la naranja Codornices a la naranja
Este es un plato típicamente andaluz, concretamente de Palma del Río. Según se cuenta, fueron los árabes los que introdujeron la naranja como ornamento para parques y jardines en nuestra tierra, y desde entonces ha sido utilizada para acompañar a gran variedad de comidas. En este caso le da la naranja a nuestro plato un sabor agridulce exquisito que merece la pena degustar.