
En primer lugar rallamos las zanahorias muy finas y reservamos. Mientras podemos precalentar el horno a 190º C.
Batir en un bol los huevos y añadir el azúcar hasta conseguir una mezcla espumosa. Despúes añadir el aceite y continuar mezclando.
Añadimos la canela, la nuez moscada y la zanahoria rallada y remover con una cuchara.
Mezclar en otro recipiente la harina y la levadura para tamizar la mezcla anterior. Ahora removemos bien hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos.
Engrasamos con aceite el molde donde vayamos a verter la mezcla y espolvoreamos ligeramente con harina antes de verter la preparación. Ahora introducimos la masa del bizcocho en el horno durante treinta o cuarenta minutos. Para comprobar el momento en que esté hecho podemos pinchar un palito o un cuchillo en su centro del bizcocho, cuando lo retiremos veremos si sale limpio. Una vez hecho dejar reposar durante diez minutos y desmoldar.
Bizcocho de zanahoria Bizcocho de zanahoria
Estrenamos la sección de repostería con esta suculenta receta de bizocho de zanahoria. Un plato que rompe con el tradicional bizcocho y que no dejará indiferente a sus comensales.
Salmorejo Cordobés Salmorejo Cordobés
El Salmorejo elaborado con Aceite de Oliva Virgen Extra, es un alimento ideal para cualquier momento de año pero en verano se hace más apetecible, completo y saludable para toda la familia.
Lenguado al toque de trufa Lenguado al toque de trufa
Redactamos una receta muy sencilla que nos ha mandado Antonio. Se trata de lenguado sobre una base de patatas con un toque de trufa. Un plato fácil y rápido de elaborar, en el que dejamos que la calidad de los ingredientes hablen por sí solos.
Rebujito Cordobés Rebujito Cordobés
Parece ser que de la palabra rebujar, que es sinónimo de mezclar o combinar, toma su nombre “El Rebujito”. Bebida refrescante que se ha convertido en la preferida de muchos jóvenes y no tan jóvenes en muchas celebraciones andaluzas y cada vez más, de fuera de estas tierras.
Aunque se puso de moda en la feria de Sevilla en los años 90 para poder beber algo fresco y de baja graduación alcohólica, “El Rebujito” es realmente un combinado inglés que fue muy popular entre las clases distinguidas en la época victoriana. Por ejemplo, una de sus variantes, contenía una combinación, que se tomaba con pajita, a base de hielo, vino fino de jerez, agua carbonatada, azúcar y zumo de limón.
Es una bebida que acompaña muy bien a muchos platos. Por ejemplo, va muy bien con el Jamón Ibérico, el queso curado, el pescaíto frito, etc. y que es muy fácil y rápida de preparar.